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Glosario

Vertido continuo

Nivel Intro Lectura 1min

Técnica de pour-over en la que, después del bloom, mantienes un único chorro constante sobre el lecho sin parar hasta alcanzar el peso objetivo. Lo contrario del vertido por pulsos. Dejas que el nivel de agua sobre la mezcla suba y se estabilice, y que todo drene junto al final.

Qué te da la técnica

El vertido continuo produce un lecho más parejo en el drenado, menos episodios de agitación y un único caudal determinista que gestionar. La mezcla se equilibra mientras viertes en lugar de pasar por ciclos de llenado y vaciado. Con una receta indulgente y un molinillo de distribución sana, saca tazas limpias y repetibles.

El precio es menos control sobre la extracción a lo largo de la preparación. Con pulsos puedes ajustar los últimos vertidos según cómo responda el lecho. Con vertido continuo te comprometes con la receta en el segundo uno y aguantas lo que haga la mezcla durante los dos minutos siguientes.

Cómo lo ejecuta bien un barista

El vertido suele arrancar estrecho en el centro tras el bloom y va abriéndose en espiral hacia fuera, y luego de vuelta al centro. El chorro se mantiene constante, de 3 a 4 mm de grosor. La mano del hervidor no tiembla: un caudal variable dentro de un vertido «continuo» te da lo peor de los dos mundos (ni control de parada y arranque, ni caudal constante). La receta de V60 de Hoffmann es el ejemplo más limpio del canon público.

Si los pulsos sirven para moldear una receta, el vertido continuo sirve para asentarse en ella. Premia la repetición: cuantas más veces prepares la misma receta con la mano firme, más limpia sale la taza.