El ROK W1 es un filtro de vertido de dos piezas de la marca londinense ROK: un cono que se asienta sobre una base. La base es toda la idea — de ella sube un cono invertido hasta el centro de la cafetera, así que cuando metes el vértice del filtro de papel hacia dentro por encima, la sección deja de ser una V y pasa a ser una W. Un aro de acero que viene en la caja baja el papel alrededor de ese pico hasta que asienta.
Lo que cambia la forma es la profundidad del café. En un cono el lecho es hondo en la punta y somero en el borde, y toda el agua embuda hacia un único agujero, de modo que los posos junto a la salida ven mucho más caudal que los de la pared. El W1 lo sustituye por un anillo de café de profundidad casi constante y un canal de drenaje que recorre todo el contorno del pico central en lugar de una sola salida. ROK lo vende como «el doble de uniformidad en la distribución de presión que los filtros en V tradicionales», y de ahí sale su promesa práctica: que el vertido deja de importar — sin gooseneck, sin báscula, con la tetera que tengas. En taza eso se lee como una infusión limpia y dulce, más cerca de un fondo plano que de un cono — un crítico lo llama el punto medio entre los dos.
Sobre los materiales, conviene citar a ROK y no ir más lejos: la especificación dice «Biodegradable Bamboo composite & Glass composite». Ninguna de las dos piezas es el material puro que sugiere su nombre. El cono es un compuesto de vidrio, no vidrio — ROK describe esa misma familia en otro producto suyo como un polímero cargado con fibra de vidrio — y la base es un compuesto de bambú, fibra de bambú unida con un ligante. Por eso tampoco admite lavavajillas, algo que ROK atribuye a la naturaleza biodegradable del compuesto. La garantía es de diez años, y un usuario cuenta que el cono se le agrietó de tanto viajar y se lo repusieron sin discutir.
Admite filtros cónicos estándar del #2 (02) — encajan los de Hario V60 y los de Cafec, y la caja trae diez. Los de fondo plano no. La capacidad es de dos tazas, unos 250 ml en la cámara, así que una infusión de 500 ml se vierte por tandas a medida que drena. No tiene válvula: es percolación pura.
Tres advertencias honestas de quienes lo usan. La geometría no es nueva — un V60 con un LilyDrip o con un inserto Canadiano hace el mismo trabajo, y en los foros lo dijeron la misma semana del lanzamiento. El pliegue es la habilidad de verdad: meter el vértice del papel hacia dentro sin romperlo cuesta las primeras veces, y a más de un comprador se le rasgó el papel al primer intento. Y el compuesto de bambú se ha cuestionado dos veces en público: una en un foro británico citando investigaciones sobre productos de bambú a temperatura de infusión, y otra por un cliente en la propia ficha de ROK, que enlazó el aviso de la agencia alimentaria del Reino Unido en contra de los compuestos de bambú y plástico para comida y bebida. ROK respondió por escrito: los compuestos de bambú suelen usar melamina como ligante, algunas resinas de melamina pueden liberar formaldehído a temperaturas altas, y dicen haber probado a fondo hasta dar con una variante que les convence. Conviene saberlo antes de comprar; el juicio es tuyo.
Receta de partida: 15 g de café con 250 g de agua (alrededor de 1:16,7), agua recién retirada del hervor, molienda media a media-gruesa, un vertido corto para mojar el lecho, una pausa y un segundo vertido hasta el total.